Tus tamaños tan perfectos y pequeños, tan tuyos y de nadie más...en tus gestos nace el mundo y a veces crece la soledad...te recuerdo fresca, dulce, por los pasillos de aquella facultad, riéndote, siempre riendo, aunque ocultáras la ansiedad, de una mujer desencantada que despierta a la verdad, a la verdad que no hay hombres que la amen como hay que amar.
Para Soledad Perona
12.2.06
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment