22.1.06

Los horarios impuntuales, el termómetro roto que aún guardás.
Las comidas asesinas y las cortinas viejas del cuarto de estar.
El papel higíenico que falta y que siempre me toca cambiar.

Las sabanas raídas de amores que no llegan,
los horarios de nuevo y estas ganas de continuar...
de andar hacia la vida o hacia algo más,
que si no es vida ha de parecerse, por lo menos, a caminar.

No comments: